Archivo mensual: enero 2017

La vida es un roscón de Reyes

Eso de la caja de bombones que dice la madre de Forrest Gump debe estar mal traducido o algo, porque ¿qué es eso de que nunca sabes cuál te va a tocar? ¡Pero si yo siempre escojo el que veo que tiene menos leche!

Vale, siempre podríamos meter los bombones en una bolsa opaca y meter la mano a ciegas. Pero… ¿para qué?

NO. La vida no es una caja de bombones. La vida es un roscón de Reyes. Ahí sí que no sabes dónde está la sorpresa ni cuándo va a aparecer el haba. Si es que aparece.

La masa de un roscón de Reyes conlleva trabajo, paciencia y tiempo. Y eso después de dar con la medida de los ingredientes una vez los hayas encontrado todos. Además de añadirle tu toque personal.

Tratar con el punto de cocción ideal no se le da bien a todo el mundo y los hay que van muy crudos por la vida. Y muy quemados.

Luego está el tema de las frutas escarchadas, que no a todo el mundo le gustan. O gustan solo las naranjas. O las rojas. O las verdes. Pero el roscón de Reyes debe llevarlas. De no llevarlas… sería otro postre. Lo bueno es que podemos elegir el trozo que queremos comernos e incluso despegarle las frutas y dárselas al que le gusten. Aunque a veces hay que hacer el esfuerzo de comerlas a pesar de que no nos hagan gracia. Hay que explorar posibilidades antes de optar por tirarlas. Porque todo tiene valor y precio. No siempre material.

Los trozos de almendras y otros frutos secos son los que te pueden amargar la existencia. Habrá quien diga “pero son pocos y sería muuuy raro”. Pero también está el que se encuentra hasta el piñón con el gusano viviendo dentro.

Un roscón de Reyes puedes rellenarlo de lo que tú quieras. Como si te gusta sin nada o pringarlo en chocolate. Así que te da la libertad de hacer con él lo que quieras: desde ser tradicional y rellenarlo de nata hasta romper moldes y untarle sobrasada. Sin olvidar nunca que generalmente un roscón hay que compartirlo y convendría tener en cuenta los gustos de los demás.

Eso sí, hagas lo que hagas (HAGAS LO QUE HAGAS), siempre habrá alguien que no esté conforme y opine (murmure, critique, lo comunique por el patio… ) hasta del modo en que te lo comes. Y eso cuando no entra en juego la envidia. “Tu trozo es más grande que el mío”. Ojo con eso, porque desear el trozo de otro puede provocar la aparición del haba.

Y tiene forma circular: es la rueda de la vida. ¿Y hay algo más humano que andar en círculos e ir tropezando siempre con las mismas sorpresas?

postre-roscon

  • Jajajaja. Como en tu estado de whasapp. ¿Pero por qué pones eso?
    • Pues porque la vida es un roscón de Reyes xDxDxD
  • Con sorpresa, dulces, escarchadas…
    • Que no a todo el mundo le gustan.
  • Pues a mí sí, a mí me encantan los roscones.

  • ¡A ti te encanta la vida! 😉
Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Granitos de arena, Pedradas, Tropezones