Archivo de la etiqueta: bibliotecas

He estado…

Ponerse a escribir y contar algo que pueda interesar requiere inspiración o mucho tiempo y en el último año y pico, sobre todo en los últimos meses, no he tenido ninguna de las dos cosas.

He estado descubriendo que poner el esfuerzo y la concentración en algo concreto durante meses cansa mucho, que el cerebro consume mucha energía, que madrugar echando mano solo a la propia voluntad es muy duro y que los ánimos y el apoyo de tu gentecilla son vitales. Así que desde aquí os doy las gracias.

Post-it GRACIAS

He estado recuperando los músculos que se utilizan para escribir a mano. Cuando el primer día se me durmió entera desde la muñeca, no me lo podía creer. Y lo que no se podía creer la dependienta de la papelería es que le quisiese comprar más de un recambio para el bolígrafo. Vamos, que me convenció para que solo me llevase dos porque cinco le parecieron que iban a ser demasiados. Si supiese que ya estoy a punto usamonstruosjaponr el segundo que me vendió… se sorprendería.

He descubierto que en los genes se llevan cosas sorprendentes, como el callarse como tumbas cuando te cuentan algo confidencialmente o el “es que lo vi y no pude dejar de comprarlo para ti… “.

Y he redescubierto las bibliotecas como usuari@.

La interacción silenciosa entre usuarios es un tema del que se podría escribir un libro: la mirada asesina hacia el que le suena el móvil, la curiosidad por lo que leen los demás o la mala vibra que se palpa cuando llega uno que considera que le has quitado su sitio. O su periódico. Lo de los periódicos, sobre todo los deportivos y la prensa local, crea verdaderas tensiones. Si ves a un tipo que cruza la biblioteca a una velocidad inusual solo puede ir a dos sitios: al WC o a la busca y captura del periódico que se disputa cada día con una decena de usuarios. De ellos he aprendido la manera más ruidosa de pasar las páginas de un diario que consiste en alzarlas con energía y darles un impetuoso golpe seco en el envés.

En cuanto a la curiosidad… la hay de varios niveles, desde una simple mirada a la cubierta del que tienes al lado hasta casi asomarte por encima del hombro y leer la letra pequeña. Como el cotilla de los miércoles al que estuve a punto de decirle “la organización del Estado español, si tanto te interesa te lo dejo un rato y me lo devuelves antes de irme”.

También los hay que te despiertan cosas. La ternura de dos ancianas disfrutando del “Guerrero del Antifaz”, la admiración hacia el que después de ojearse los cuatro periódicos de tirada nacional de distinta ideología dedica un largo rato a leer un libro de historia o lammmm sospecha que despierta la extraña pareja (matrimonio, hermanos, ni idea) que cada día viene y se sienta en diagonal en vez de uno al lado del otro o frente a frente… y mientras él se mira a la velocidad del rayo cinco o seis periódicos parándose de vez en cuando a leer atentamente cosas muy concretas, ella le señala algún párrafo de libros de viajes que él lee y asiente seriamente sin decir una palabra… y te dan ganas de decirles: “¿A quién habéis matado que buscáis con tanta ansiedad si sale en las noticias y el lugar al que huir cuando os pillen?”.

Me pregunto qué sospecharán de mí.

También he sido testigo de que los nuevos servicios que se prestan gracias a las nuevas tecnologías son bien aprovechados por mucha gente. Desde el señor que todos los viernes por la tarde llega con sus auriculares y se ve el programa completo de “Masterchef”, siempre en el mismo ordenador, hasta el ceñudo que se deja la vista leyendo páginas web tan serias que no incluyen ni imágenes, pasando por el que se sienta donde mejor le llega el Wi-Fi y se pasa un buen rato trasteando con su propio teléfono móvil.

Alaya Tierrbot-alayatierra-noanadaa

D. O. Almansa

Bodega Atalaya

Tinto 16%

Uva garnacha tintorera

Interesante y complejo conjunto aromático donde destacan minerales y frutas rojas negras muy maduras, con gratos recuerdos de madera nueva.

En boca es amplio, potente, denso y maduro, de equilibrada acidez y sedosa textura nos sorprende con una original dulzura en un larguísimo final.

En fin… aunque con más calma y sosiego, tengo que seguir con el entretenimiento de todos estos meses, así que no sé si podré ser constante con el blog ni si las Musas querrán hacerme alguna visita de cuando en cuando. Trataré de no abandonar a la piedra durante tanto tiempo…

¡Ánimo con la semana! 23

2016-05-06 01.15.38

1 comentario

Archivado bajo Agujero negro

Bibliotecas en el cine

Este fin de semana he visto Un amigo para Frank. Trata de un futuro, quizá no muy lejano, en que un hijo le compra a su padre un robot que le sirva de asistente doméstico. No voy a contar más. Se me da demasiado bien destripar finales y es mejor que no me extienda…

El caso es que en esta película se lanza un polémico tema: ¿desaparecerán las bibliotecas por el avance de las tecnologías?

Ahora mismo habrá quien ha gritado, interiormente, con pasión desmesurada: “Nooooo, eso nuuuunca ocurrirá”. Y algunos habrán pensado: “Es cuestión de tiempo”.

biblioteca

Yo sin embargo tengo en la cabeza: ¿en qué otras películas una biblioteca ha compartido protagonismo con los actores o ha resultado un punto clave en la trama? Seguro que hay unas cuantas que recordamos tod@s.

“El club de los cinco”. Cinco alumnos son castigados a permanecer un sábado en la biblioteca del instituto. Son de mundos diferentes y no parece que puedan interactuar sin meterse en problemas, pero el aburrimiento hace que surjan situaciones y diálogos que les hacen cambiar la opinión que los unos tienen de los otros.

Hoy en día es una película de culto. Apasionante para todo aquel que disfruta de la evolución de las relaciones humanas sin efectos especiales.

“El nombre de la rosa”. Esa gran película que hizo una gran labor por los libros [no seguir leyendo si no se ha visto]: que muchos dejaran la absurda costumbre de humedecer la esquina superior derecha para pasar página (¿la izquierda en los libros árabes y orientales? ).

“Ágora”. Amenábar nos muestra cómo la biblioteca de Alejandría albergaba un enorme legado científico que nunca debió perderse.

“El guardián de las palabras”. Muy a lo “historia interminable”, un niño se resguarda de la lluvia en una biblioteca… ahí comienza su aventura.

Hablando de aventuras, existen dos películas realizadas para televisión que… miedo dan… “El bibliotecario: en busca de la lanza prohibida” y “El bibliotecario 2: el mapa del rey Salomón”.

En “La búsqueda: el diario secreto”, Nicholas Cage busca el libro de secretos presidenciales en una estantería oculta, de libre acceso, en la Biblioteca del Congreso.

Mientras, en “La momia”, Rachel Weisz proclama con orgullo que ejerce un oficio peligroso: “soy… ¡bibliotecaria!”. Los espectadores se ríen, pero no saben hasta qué punto tiene razón.

En “Desayuno con diamantes”, Audrey Hepburn y George Peppard acuden a una biblioteca pública y… ¡enfadan a la bibliotecaria! Si no recordáis cómo, deberíais volver a verla.

Y el amontonamiento de libros es el primer síntoma que hace sospechar a los cazafantasmas de que en la biblioteca ocurren fenómenos paranormales:


A ver… ¿cuáles me he dejado? 

2 comentarios

Archivado bajo Películas